
Solo diré que a pesar que no deseo ni siquiera verla, cada vez que aparece me dice cosas que antes nunca había escuchado de ella. Tal vez sea una mentira o capas una verdad. Sinceramente, no quisiera cruzármela una vez más porque podría ser peligroso, sobre todo para mí. Por otro lado, la desazón comienza hacer mella en lo más profundo de un ser, el corazón. ¡Qué Dilema!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿QUÉ OPINAS?