31 ago 2011

La Historia del Neonato


Hasta ahora no puedo entender cómo pudieron estar juntos. Cada vez que lo pienso, realmente no lo puedo creer. Solo sé que el destino los juntó y sus vidas comenzaron a cambiar a partir de ese momento.

Jorge, un muchacho delgado, de naricita respingada, cabello corto de color negro, y de moda parecida a los Beatles (camisa fajada dentro del pantalón) es un tipo de buena familia, algo arraigado a las costumbres antiguas.

La familia de ‘Coquito’, como solían llamar a Jorge de cariño, tenían una actitud soberbia, mirando siempre a todos bajo sus hombros. Acostumbrados a vestir trajes muy finos, asistir a fiestas de alta alcurnia, y hacer alarde de lo que hacen o tienen. Pero a diferencia de los demás, Jorge era un tipo humilde, bondadoso, y de carácter dócil.

La fiesta de Carlos, su amigo del alma, había llegado. Carlos era el chico más popular de aquel barrio chalaco, sí, el Callao. Definitivamente, todos sus amigos y amigas estarían presentes en aquella reunión y Jorge, por supuesto, no sería la excepción. Al principio su madre no quería darle permiso, pero al ver la insistencia de su hijo, lo dejó ir.

Bien bañado, con su camisa blanca, su reloj de oro y su peinado raya al costado, Jorge estaba en la fiesta. Aquel día había muchos jóvenes divirtiéndose, tomando, bailando. ‘Coco’ no era ajeno al ambiente que se vivía, él estaba con sus amigos, hablando y riendo de lo más normal, hasta que en un momento inesperado… todo cambió. Una mirada vaga hacia el otro lado, hizo que la conociera.

Jorge quedó impactado. Era una chica delgada, de labios refinados y un cabello largo y lacio. Ella no lo vio, por eso Jorge se acercó a la dama para hablarle. Esa noche de cielo despejado y estrellas tachonadas en el firmamento, ellos se hicieron amigos. Ambos sabían que esa amistad llegaría ah algo más.

Para la sorpresa de Jorge, la chica que había conocido vivía frente a su casa, en esos momentos pensó que el destino los había juntado, total, ‘Coco’ apenas era un muchacho de 18 años y por su cabeza pasaban muchas cosas, entre ellas el amor.

El muchacho todo los días la iba a buscar a su casa, ella siempre salía con una sonrisa dibujada en el rostro. Pero, la idea de que se vean desagradaba a la madre de ambos chicos díscolos.

No pasó mucho tiempo para que estos fueran enamorados. Amelia, la enamorada de Jorge, era una chica bastante sencilla, inocente, apenas de 16 años. Su familia es de buenos valores, pero a diferencia de la familia de Coco, ellos eran de condición humilde.

Habían cumplido 1 año, 7 meses y 15 días de enamorados cuando pasó algo que nadie capas imaginó. Amelia había salido embarazada. La noticia perturbó a los dos. Jorge estudiaba la carrera contabilidad y su amada una de corte y confección. Tal vez, con esta noticia dejarían de estudiar, uno para trabajar y el otro para criar al bebé.

Jorge le dijo que a pesar de todo… ellos seguirían juntos y qué, nada ni nadie los iba a separar. Sin embargo, ella tenía miedo, había palidecido, tenía el rostro desencajado, no sabía cuándo ni cómo se los contaría a sus papás.

Una tarde gris, ella sentó en el mueble a sus padres para contarle lo que le estaba pasando. Amelia dijo que estaba embaraza y el ambiente se cargó de tensiones…lo peor se aproximaba. Su papá rompió en llanto y su madre se agestó de tal manera que nadie antes nunca había visto.

Amelia esperaba el dolor del golpe, pero nadie le puso un dedo encima. Ella pensó que hubiera sido preferible soportar ese dolor, a las palabras que le dijo su mamá.

"Está bien, tendrás a tu hijo pero ni creas que verás a ese chico, realmente me has desepcionado", sentenció la mamá.

Ella solo asintió. Su papá se acercó y le dijo que nada le faltará a su hijo. La mañana siguiente, Jorge fue en busca de Amelia. Salió la madre y le dijo que ¡Por Favor!... No la buscara más, que la confianza que había depositado en él, fue burlada por lo que hizo con su hija.

En esos momentos, Amelia estaba detrás de la puerta escuchando todo. Jorge respondió que no dejará de verla, a menos que ella mismo se lo diga. Fue entonces que salió Amelia y le dijo con una vos temblorosa que se vaya, que no lo deseaba ver más. Jorge no dijo nada, solo la miró y se fue.

Pasaron los días y nuevamente Jorge regresó a la casa de Amelia. Esta vez, no estaba solo, fue con sus padres. El papá de Amelia los recibió. Entraron a su humilde morada. La mamá de Amelia le dijo a esta que no saliera para nada.

Ya reunido los 5, la mamá de Jorge empezó diciendo que los chicos debían casarse. La señora, la mamá de Amelia, inmediatamente negó con la cabeza y dijo que de ninguna forma su hija se casaría. De esta manera, comenzó la discusión en la sala. Amelia, entristecida, escuchaba la discusión con sufrimiento. Amelia no aguantó más y fue corriendo a los brazos de su enamorado, este la abrazó y sus ojos comenzaron a sollozar.

La mamá de Jorge dijo: "Cómo pueden separar a dos chicos que se aman, esto es inaudito".

De esta forma, el romance de estos chicos prosperó. Meses después se cazaron y en la foto del recuerdo no sale la mamá de Amelia, pues ella nunca fue a dicho matrimonio. Luego nació el bebé al que llamó Ignacio. Luego tuvieron 5 hijos más. Han pasado los años, y los hijos de Jorge crecieron y se independizaron. Ahora, ellos están completamente solos en una casa muy grande, solos pero juntos, como el amor que se juraron una vez.

28 ago 2011

Celebra con Fervor


Y pensar que en está 3cera práctica en los cursos me iría mal. En realidad, me fue mejor de lo que pensaba, gracias a Dios por eso. Y Perdón a Dios porque me he olvidado de él. Pero, pronto lo subsanaré.

Y la semana empezó. El sábado fui a ver las ‘Pelas’ con mis amigos, pero nunca vimos nada, a pesar que tuvimos las películas en nuestras manos. Cambiamos la idea por un juego de mesa, “Uno”. Algo complicado pero bastante entretenido. A pesar que mis amigos eran bastante picones y siempre me hacían trampa… logré ganar una partida “HA HA”, que les duela.

Me quedé con ellas hasta las 10pm aproximadamente. Luego tenía que verme con mis otros ‘Patas’. Ellos son más liberales, más fiesteros, no les gusta mucho ese tipo de reuniones a los que yo estoy acostumbrado a pasar con mis otros amigos.

10:30 pm, estaba con mi causa J y F y una chica bastante simpática, los tres de mi “Promo”. Llegamos a la fiesta y nos pusimos a bailar un rato. Al principio la fiesta estaba monce pero luego llegaron mis demás amigos… y que fiesta fue la que se armó.

La música alta, el ambiente sicodélico, las botellas de licor y la compañía de las damas…. Hicieron de lo aburrido, un pasaje lleno de emociones, risas, pachotadas, burlas, alegría y porque no decir… hasta un toque de sentimentalismo, llamado feeling.

Las horas de mi reloj transcurrían y nadie se percataba. Baile, como siempre, haciendo el ridículo. Pero que importa eso, cuando la estás pasando bien, sobre todo… con tus amigos.

Eran 2:00 am. La fiesta había terminado pero nosotros seguíamos en ese ambiente abrumador. No sé cómo pero la vi. Estaba sentada en la escalera de aquella casa. Me acerqué, le pregunté cómo estaba. Ella respondió que muy bien. Me dijo porqué desaparecí, acaso el amor me había congestionado tanto. Yo, algo mareado tal vez, le dije que son cosas que suelen pasar y qué, no volverá a pasar. Le dije que era la chica más bonita de aquella noche. En realidad lo era, al menos para mí.

Ella sonrojó, me dijo que estaba mareado y que no sabía lo que decía. No le dije nada, disponía a pararme para irme con mis amigos…. Cuando me sujetó del brazo. Le dije qué pasa, con una vos aguadientosa. Ella negó con la cabeza y tenía un rostro de decepción. Tal vez, esperaba que le dijera algo, pero no le dije nada.

En fin, ya era tarde y tenía que regresar a casa. Primero fuimos a dejar a un amigo y al regreso me quedé en mi casa, luego, la verdad, no recuerdo más. Mi hermana dice que comencé a balbucear ciertas palabras que a las justas se escuchaba. Puede ser que tenga razón. En una semana de mucha carga: trabajos, estudio, problemas personales, etc.…, tenía que relajarme un poco, espero que no se me haga costumbre nomás, porque ahí sí estaría mal. Hasta la próxima amigos, chau.

27 ago 2011

Vuelta a las Andanzas.


Antes de empezar a escribir lo que tengo que decir, quiero manifestar mis condolencias para mi compañero, amigo, “Chino Wong”, que ahora descansa en paz con el señor.

Bueno, hace 2 días que no entraba al net, y cada vez que lo hago solo es a mi blogger o al Hotmail. Facebook ya no me llama la atención, aunque lo visito de vez en cuando para revisar algunas cosas.

En fin, esta semana que pasó fue llena de actividades. Pare empezar, me sorprendió “La Notasa” que me saqué en Ingles, 17. No es mucho pero para mí lo es. Tanto así que hasta el mismo profesor se sorprendió y me dijo que ya parecía ‘Gringo’, claro lo dijo en son de broma pero su buena intención me gustó.

Y el miércoles que pasó, empezaron las conferencias en la universidad. En verdad, me aburrí con algunas conferencias. La única que me gustó fue la del viernes, la de Martha Chávez y Otárola (Partido de Keiko y Ollanta).

Después, el viernes me fui a relajarme al sauna, con mi amigo que recién acaba de llegar de viaje. Fue genial. Algo tranquilo, con el aroma del eucalipto en las narices, con el vapor cayendo sobre el cuerpo, con la tibia y temperada piscina, y unas hermosas mujeres que pasaban desfilando y, por supuesto, nuestras miradas no eran ajenas.

Lo más curioso fue qué, al momento que nos cambiábamos para regresar, en el camarín, se metieron dos chicas que también disponían a vestirse. Tocaron la puerta donde estábamos y preguntaron si podían entrar, yo les dije que sí inmediatamente. Se desvistieron sin temor a que nosotros la viéramos y por ende nosotros hicimos lo mismo. Antes de retirarme, le pedí el número de teléfono a una de ellas, pensé que no me lo darían, total, yo era un extraño para ambas chicas de buena fisonomía.

Una se negó, dijo que tenía enamorado. La otra me miró a los ojos, se quedó pensando y me dijo que para qué quería su número. Yo, algo tímido, sonrojado, le dije que para llamarla pero que si no quería, que no me lo diera. Ella me preguntó si tenía enamorada, le hubiera dicho que sí pero hubiera sido una gran mentira, así que negué con la cabeza. La chica sonrió, me miró a los ojos, se acercó a mi lado, y susurró su número en mi oreja, luego se fue diciéndome… llámame. Ya tengo su número en mis contactos, pero no sé si algún día la llamaré.

Ahora, lo que más me preocupa es tener algún regalo para dárselo a ‘Fabi’, que está de cumpleaños este miércoles, y de no ir... no me lo perdonaría. Ya qué, ella si fue el año pasado a mi cumpleaños y sería un completo imbécil si no voy.

Para hoy sábado tenía planeado ir al paseo de la FACO, pero me quedé dormido y no tenía dinero ni ganas de ir. Pero, igual tengo planes. Iré a ver una ‘Pela’ con unos amigos y luego a una fiesta. Que buen fin de semana, nunca faltan los eventos.

Antes me perdía de todo esto, ahora cada vez que se presenta uno… no falto a ninguna. Habré cambiado, o habré vuelto a las andanzas a la que estaba acostumbrado, a la vida de un joven soltero, que su única preocupación por el momento es solo estudiar.

Más bien, discúlpenme si no encuentran alguna historia de amor, ya que por el momento no tengo alguna inspiración. Por ahora, solo escribiré de las cosas que me pasan. Eso es todo, hasta la próxima, chau.

23 ago 2011

Encerrado en la misma Historia


Siento que cada día me pasa algo nuevo y a veces no me doy cuenta. He visto pasar a mis amigos, amigas, enamoradas, compañeros, profesores, etc. y siento que todavía me falta algo muy importante que decirles.

Me he levantado en las mañanas y al mirarme al espejo veo un hombre que tiene barba y unas ojeras del tamaño de un eclipse. He visto gente sufrir y muchas veces no he hecho nada y hay gente que me ha visto sufrir y muchas veces han hecho algo por mí.

Sin darme cuenta he sido protagonista de las historias que hago, y muchas veces sabía que el final iba hacer trágico o agradable. De las historias tristes he salido airoso, ya que muchas veces he leído a muchos héroes fracasar al final de una historia. Pero también me enferma que ese héroe puede regresar y puede triunfar en la siguiente historia.

Siento mucha cólera cuando algo no me sale, pero más cólera me da cuando me siento vencido por mi estúpido orgullo enajenado. Paseo por las calles y veo gente mendigar y casi nunca les doy un sol, no es porque no tenga, si no que molesta y jode que siempre mendiguen y nunca hagan nada al respecto.

Me he enamorado y he fracasado. He sufrido como un bebe llorón cuando pierde la teta de la mamá. Sin embargo, nunca he repudiado pero sí me he olvidado de lo que me hizo daño. Parece ser bueno pero en realidad no lo es. Al olvidarme del fracaso, del daño, del sufrimiento, de la pena, siento que volveré a fracasar porque no subsané aquel error que cometí una vez.

He causado dolor sin ser testigo. Tan torpe he sido que le hecho daño a mucha gente sin darme cuenta. Pero si hay algo que ha de valer, es que soy tan astuto y vivaz que al causarles dolor, esas personas se alejan de mí y no vuelven más a mi vida o no cometen los mismos errores que hicieron alguna vez conmigo.

Soy tan exigente que siempre pido la perfección cuando mi vida es una ruleta de imperfecciones. Tan salado como el pisar un mojón de mierda, como muchas veces me ha pasado. Por eso no creo en la suerte pero sí en el destino. Un destino que a veces me ha jugado a favor y que por otro lado me ha golpeado con la espada del sin sabor.

A veces me he sentido muy solo, encerrado en una burbuja dónde nada ni nadie me comprende. Pero también me he sentido muy querido, muy acompañado, cuando alguien me mira y me dice que soy parte de él o ella, por más mentira que fuera.

No sé para quién escribo, ni para qué escribo, solo sé que estas líneas en este blog me permiten sacar a la luz muchas verdades, incluso acompañadas de fantasías. No sé si cada párrafo de lo que haya escrito ha tenido relación con el siguiente o el anterior.

Y seguirán pasando cosas que se repetirán una y otra vez, y nuevamente seguiré siendo testigo o protagonista del fracaso o del éxito. Espero que mi vida no se vuelva una rutina, espero encontrar una mujer que me quiera, espero no ser tan mezquino con los mendigos, espero nunca estar solo, espero que nadie me odie, espero algún día morir y ser recordado, porque de no serlo… habré fracasado. Chau.

22 ago 2011

La Mujer de Hielo


Debí escribir hace tiempo de ella. Hace mucho que no me visitaba. Después de tiempo la he vuelto a sentir y de una manera fenomenal.

Regresaba de la universidad y había tenido un día muy atareado. Almorcé a las 3:00pm y luego me disponía ah arreglar mi cuarto que estaba demasiado sucio y desordenado. Terminé de limpiar mi habitación y me eche en mi cama un momento para descansar.

Estaba tranquilo descansando, cuando sonó mi Blackberry. Contesté y ella respondió con una vos melodioso a mi saludo. Escuche su suspirar tras el teléfono. Parecía que estaba emocionada. Al fin, me dijo que me esperaba en el parque.

Me puse nervioso, había palidecido. Me dijo que no demorara mucho, que si 10 minutos no llegaba se iría. Así que me apresuré en bañarme, jale un buzo color negro, un polo blanco de marca Nike, y mis zapatillas Fila. Me eché el mejor perfume de mi estante, ARON. Salí a la calle sin pedir permiso.

Eran 5:30 pm. El cielo estaba gris, el viento frio soplaba mi cabello de peinado ‘Gallito’, y la lluvia caía sobre el asfalto. Llegué agitado, y ella todavía me esperaba. Me senté a su costado y le dije que me disculpara por la tardanza. Ella no dijo nada, solo me miró y con su dedo índice tocó sus labios, como si me dijera que guardara silencio.

Me preguntó cómo estaba. Yo le respondí que algo impaciente pero tranquilo. De inmediato le pregunté por qué se fue sin decirme nada, que siempre aparece así de la nada. Ella evitó mi pregunta y me dijo que tocara sus manos. Yo sin protestar, lo hice. Sus manos estaban heladas, tanto que congeló mis dedos amorfos. Intenté decirle algo, pero mi lengua se trabó y mi tartamudez floreció. Ella soltó una sonrisita piadosa, esa sonrisa que merecen los idiotas. Se acercó a mi oído y me susurró que me amaba, que me quería para ella y para nadie más. Yo quedé despavorido. El aire de mi pecho salía con dificultad y mi corazón bombeaba más rápido que de costumbre. Nuevamente intenté hablarle pero fue en vano. Ella se aproximaba ah besarme, las manos me sudaban, los ojos me temblaban, mis piernas se movían de un lado a otro y, mi agitación parecía la de un asmático, estaba a punto de tocar mis labios carnosos…. Cuando escuché el grito de una mujer.

Era mi madre que me pasaba la vos. Sí, me había quedado dormido. Nunca tuve dicho encuentro con aquella chica. Es más ni siquiera la conozco. Siempre la he soñado una y otra vez pero nunca le veo el rostro. Parece ser la chica perfecta. Pero siempre que sueño con ella, siempre el ambiente es gélido, bastante frío diría yo. Tal vez, el que me guste el invierno, tenga una relación con esa chica completamente desconocida. También puede ser que en esos sueños… este buscando a la chica perfecta que capas nunca exista, o derrepente puede ser que me esté volviendo loco.

En fin, al despertar me di cuenta que ya había terminado de limpiar mi habitación y me había quedado seco dormido, ya que un día antes solo dormí 4 horas por desvelarme viendo futbol .

Todavía algo sonámbulo del sueño, fui al baño a ducharme. Me desvestí, abrí la regadera, y el agua helada cayó sobre todo mi cuerpo, desatando una catarsis en todo mi ser. Parece que ‘La Mujer de Hielo’ me había mandado tal aviso para volver nuevamente a mi realidad. Pues no me había dado cuenta que estaba en el segundo piso, lugar dónde no hay terma. Todo parece ser una mera coincidencia, pero esos sueños álgidos son muy palpitantes, muy electrizantes, bastante afrodisiaco. Espero verla pronto a mi Mujer de Hielo, aunque sea… en sueños.

PD: A todo esto…no tengo un Blackberry, sino un LG800 que a la justas prende de vez en cuando.

Dulce - Rencor.


Aquí un listado de las cosas que más detesto:

  1. La Mentira

  2. La Hipocresia

  3. Los Animales - en especial los perros

  4. El Masoquismo

  5. La Gente Lacra

  6. Personas que creen tener razón cuando no la tienen - Terquedad.

  7. Que se burlen de uno.

  8. La Impuntualidad

  9. Que me hagan esperar (en todo sentido)

  10. El Escándalo (dedicada para la gente homo)

  11. Los Hinchas de Alianza Lima - Sporting Cristal

  12. El Abuso

  13. Qué Digan que soy mejor que yo (Si lo eres, no me lo digas y menos presumas)

  14. La Venganza - Si lo haces conmigo peor aún.

  15. La Humillación.

  16. La gente desanimada y aburrida (para aburrido yo, uno más... no pasa nada)

  17. El chisme

  18. Que me griten o levanten la mano.

  19. El desorden( yo lo soy, pero igual me llega ser desordenado y la gente que lo es)

Cosas que me gustan:


  1. Las aventuras y los Retos.

  2. El Periodismo (En todas sus ramas)

  3. La Privacidad

  4. Escuchar música (Si es en español, mejor)

  5. El Arroz Chaufa

  6. Ser hincha de la U (100%)

  7. Las tentaciones (solo que se presenten)

  8. El Profesionalismo

  9. La gente que progresa

  10. Escribir (solo a computadora)

  11. Las personas que me hacen reir (incluso cuándo les digo que no lo hagan)

  12. La amistad

  13. El amor.

  14. La sinceridad

  15. Obras literarias - Que tengan que ver con la sociedad o testimonial de la vida.

  16. La Confianza, es uno de los requisitos más indispensables para empezar algo serio.

  17. La lealtad.

  18. Comprensión

  19. El compromiso (Cuando te comprometes hacer algo y lo cumples)

  20. La Fidelidad.

  21. El Entusiasmo

  22. La Adrenalina

Son algunas cosas que me gustan y disgustan. Derrepente me he olvidado de ciertas cosas, pero es lo que pasa por mi mente ahora. Capaz no estés de acuerdo con alguno, pero es lo que en lo personas siento.

21 ago 2011

Fin de Semana


Que vicio se ha vuelto Bloggear últimamente. No sé cuantas personas lean lo que escribo, tal vez sea ninguna. En fin, te contaré lo que he estado haciendo este fin de semana.

La semana pasada me fui al cine con mis 'Patas' de mi prom. En realidad, salí más para distrarme que por estar con ellos. Ese sábado fue genial. Vimos una película de comedia llamada "Quiero Matar a Mi Jefe", muy buena por cierto. Luego pensábamos ir a un Karaoke pero al ver que eramos un par de misios, optamos por regresar a casa.

Un día antes, osea Viernes, la había "Hecho" (cuando tomas con un grupo de amigos) con 2 amigos y amigas. Fue algo tranqui, sin exabrupto claro. Pero, aquel Sábado fue terrible.

Estaban mis 4 amigas de promoción (nunca antes habián tomado), dos 'Broers' y por supesto, yo. Recuerdo que era una chata de Ron, era lo único que teníamos a la mano. El "Point" (se dice así al lugar dónde toman)fue en la casa de lo 'Loca Yes'.

Tanto fue el ingenio de esa noche fría qué, para tomar, habíamos creado un juego, o derrepente ya existía. el famoso juego era "YO NUNCA". Pero ¿Qué Rayos y Truenos significa eso?

Este juego consiste en que una persona diga una oración que él nunca haya hecho. Ejemplo: "Yo NUNCA he sido infiel a mi enamorada", y sí alguien sí le había hecho infiel, tomaba su basito de Ron mezlcado con Coca - Cola. Sí, que misios.

En fin, comenzó el juego y en un par de horas.... todos estaban 'Hechos'(en este contexto, hecho se le determina cuando ya no puede aguantar más alcohol). Una de mis amigas comenzó hablar en Ingles, que extraño y presumido. Otra tenía los ojos caídos, la vos entrecortada y fuera de equilibrio. Las otras dos chicas hablaban tonterías. Fue gracioso y no se porqué. Tal vez nos reíamos de nuestras estupideces.

En particular, yo me sentía bien. Sano, sobrio, conciente de lo que hago y digo. Pero mis amigos me contaron después que yo les preguntaba "Si estaba gritando, que porqué M.... hablaba tan fuerte", la verdad que no lo recuerdo, así que por eso debí estar borracho.

Llegué a mi casa cerca de las 2 am, algo temprano. Mi madre querida y adorada, me gritó y sí que tenía razón. Luego entré a la computadora y me puse hablar con una chica. Le dije cosas que tal vez no debí pero.... tampoco me arrepiento.

En fin, al día siguiente tenía un dolor de cabeza fulminante y los nervios de punta. Pero a pesar de todo, la pasé bien con aquellas personas a las que yo prefiero llamar AMIGOS.

Esta semana también salí con ellos(fue algo tranqui pero la diversión fue igual)y la que sigue, si es que Dios lo permite, también. Tal vez te cuente algún día lo que hice con ellos o derrepente sea preferible guardar silencio. Lo único seguro es que las cosas que hago y me pasan son Pasajes de la Vida que jamás olvidaré, aquellos días dónde más necesite de ellos, y por supuesto, ellos respondieron al estar presentes... solo me queda decirles, GRACIAS.

20 ago 2011

Llevados por el Furor


Una vez más sufro y asumo las consecuencias de las elecciones que hago. La primera vez que tuve una enamorada apenas tenía 10 años, por cierto, ella era mayor que yo (12 años) ¡Uy sí que mayor! Pero para esa edad lo era. Duramos cerca de un año, ella me enseñó lo que era un beso, pues creía que ya era un experto en la materia. Meses después, terminamos. Luego no tuve más enamoradas hasta que llegué a los 16 años. Por supuesto, antes me ilusioné con otras chicas que no llegaron a más que ser amigas.

La segunda, era una chica alta, de mi edad, de cabello castaño, ojos marrones, de buen cuerpo. Al principio, me gustó mucho. Todos los días iba a su casa a verla. Recuerdo que aún estaba en el colegio, así que le dije que fuera mi pareja de promoción. Recuerdo muy bien ese día. Tenía un vestido azul brillante que le llegaba a las rodillas, un peinado de la época medieval, y un escotado que no le caía nada mal. Para ser sincero, era lo que más me gustaba de ella, su sensualidad como mujer. Aquella noche fue especial, muchos me miraban con envidia. Yo la tenía entre mis brazos, ella era feliz, lo veía en su cara o al menos eso me demostraba. Fuimos enamorados, pero nadie lo supo, ni siquiera yo. Estuvimos un par de meses y se terminó como empezó, de la nada. Ella se había dejado llevar por unos chismes bastantes calumniadores y a mí, me dijeron lo mismo. Había quedado adolorido, no quería saber más de nadie.

Pasó un año y medio y apareció una nueva chica en mi vida. Ella tenía unos ojos dormilones y bellos, una sonrisa suave, un tono de vos agradable y, una simpatía que difícilmente vuelva encontrar. Una amiga me la presentó. Fue una experiencia inolvidable. Los mensajes al celular eran algo tontos pero graciosos. Me decía para vernos a cada momento, y yo accedía inmediatamente. Lo curioso es que muchas veces la acompañaba a la casa de una amiga que justo vivía frente a la casa de mi segunda enamorada. Nose porqué pero me ponía nervioso cada vez que transitábamos por ese lugar. Recuerdo bien que para mi cumpleaños me regaló una flor, sin vergüenza a nada y a nadie. Tal vez fue lo que más valoré aquella noche de Noviembre. El primer beso que me dio me llevó al cielo y me hizo tocar las estrellas. En ese tiempo comenzaba mis prácticas como periodista deportivo y muchas veces la veía en el estadio. A mi madre nunca le cayó bien y no sé porqué. Pero mi felicidad terminó de nuevo. Un año y medio juntos y se fue. No supe nada de ella en 5 meses. Cuando la volví a ver, ella era otra. No era la misma de antes, pensé que se podía arreglar pero ya era en vano. Así que lo mejor fue separarnos. Aunque la seguía viendo, sin ser enamorados, todo nos fue mal. Ocurrió un problemón que hasta ahora perdura y perdí toda comunicación con ella, excepto algunos mensajes que a veces llegan pero que ya no tienen sentido.

Jurado de las cosas que me habían pasado, decidí no tener enamorada por un buen tiempo. Todavía la extrañaba. En las noches la recordaba y la pena se acogía en mi pecho. Miraba el celular y su número desapareció entre mis contactos. Un amigo de la universidad, por cierto uno de mis mejores amigos, me dijo una vez: “Un clavo saca otro clavo”, me pareció una frase bastante trillada, pero no le dije nada, solo reí. Llegó Diciembre y por fin tuve unas merecidas vacaciones de la universidad. Mi hermana en aquel tiempo estaba de promoción. Yo ni siquiera le tomaba importancia. Hasta que una mañana, mi madre me dijo que vaya al colegio a tomarle un par de fotos. Por supuesto, me negué, pero tanta fue su insistencia que me terminó por convencer y fui. Ese día tomé fotos a todos los alumnos de la ‘Prom’. La verdad no recuerdo si fui yo quien la agregó o fue ella, lo único cierto es que la tenía entre mis contactos de ‘FB’. Era una amiga o compañera de mi hermana. Siempre la fastidiaba con su foto llorona que mi lente había tomado. Nos fuimos hablando y el tiempo nos convirtió en amigos. Solo la veía como una amiga, pero estaba equivocado. Me fui ilusionando hasta que me enamoré. Sí, fue mi enamorada. Una vez más estuve de nuevo en la lista de bobos enamorados. Ella tiene los ojos marrones acaramelados, unos labios refinados y una sonrisa bastante dulce. Con ella, hice cosas que jamás pensé hacer. Una carta a mano, unas rosas, un anillo, una canción, y muchas cosas más que solo ella y yo sabemos. Mis amigos y compañeros no podían creerlo, pero era la pura realidad. Curiosamente a mi madre le caía bien, algo raro porque ella es una madre bastante celosa. Total, yo era feliz y ella también lo era. Pero nuevamente vino Cupido y me bofeteó. Me dijo que yo no podía estar con alguien. Pasaron los meses y ella me terminó. Me puse mal, pero sabía que tarde o temprano iba ah pasar. Luché hasta dónde pude pero ya se había acabado. La relación se desgastó y las fuerzas y la ilusión se me acabaron. No sé cómo pero siempre me ocurre lo mismo. Otra vez diré que no quiero enamorarme pero el destino, el tiempo, y el amor, siempre me sorprenden cuando menos me lo imagino.

En realidad, no sé si alguien vaya a leer todo lo que acabo de escribir. Solo sé que si escribo es para echar todos mis demonios que tengo encima – como diría Beto Ortiz – para poder vivir en paz y sin remordimiento. Qué cosas no he pasado con estas chicas… he sonreído, he llorado, he gozado, he entristecido, me he sorprendido, he conmocionado, he gastado dinero, he burlado, las hechos felices, y todas la “He” y “Verbos” que puedas encontrar. Como dice mi madre: “Uno de los errores siempre aprende”, espero que por lo menos yo haya aprendido algo. Nada más, hasta la próxima, chau.