Hoy es domingo 01 de Julio, aproximadamente las 12:10 am, y estoy en mi casa, con la lúgubre luz amarillenta que ilumina mi cuerpo inerte. Hoy tenía una fiesta, al principio tenía ganas de ir, pero luego esas ganas se desvanecieron con el transcurrir del tiempo.
Entonces pensé : "Que mejor forma de pasarla escribiendo". Mentira, eso es aburrido y nadie se la cree. Tal vez ahora estuviera bailando, tomando, jodiendo, floreando, marcando, y todas esas cosas que suelen pasar en una fiesta. Ahora, a eso le puedo sumar los motivos por las cuales no fui: el comienzo de una fuerte gripe, el conocer a muchas de las personas que irán a la fiesta pero sin exceso de confianza, y esperar unos días más para algo mejor.
Faltan pocos días para realizar el segundo viaje a la ciudad del norte. Iré a ver a mi descendiente y próximo varón a llevar el apellido de mi bisabuelo, abuelo, y papá. Faltan cerca de 17 días masomenos. ¿Conoceré otra sirena? ¿Traeré algo más que chifles? ¿visitaré lugares a los que no fui? ¿Habrán fotos reveladoras? ¿Me extrañaran o me extrañará ella? Miles de preguntas para un único suceso que está cerca.
Pero antes de pensar en vacasionar, antes debo dejar en Lima ciertos puntos sobre las is. Debo terminar ese proyecto de televisión que me tiene muy estresado, debo terminar con las exposiciones mensuales, debo saludar a dos personas importantes en mi vida, debo dejar unas palabras a la persona que dejaré en la capital, debo pensar y proyectarme a lo que se viene... porque una vez fuera, el mundo virtual y la vida rutinaria, se acabarán por dos largas semanas. Así que no hay tiempo.
El regreso será más complicado aún. No se cual sea el panorama que encuentre. Tendré faltas, vendrán los exámenes finales, estaré desactualizado, vendrán más presiones, y así el mes de Julio se me irá sin saber como empezó.
Solo pido que antes que pase todo lo que tenga que venir, las cosas pasen tan lentas que pueda disfrutar de cada momento. Porque hoy me quedé en casa y mañana estaré afuera, pero no todos los días son iguales y ninguno se repito con otro.
Porque al llegar al tramo final, como dice la sabia, filósofa y erudita mujer... "Todos vuelven a casa"..... y eso, es lo que me reconforta, me da seguridad y hace que cada día la ame más............ mi mamá.


