26 oct 2011

Diario de un ciego


Se logró el objetivo, hay más de 1000 visitas, genial. La aventura empezó en Marzo con la primera nota titulada "Verónica... Te Amo". En el mes que más se publicó fue en Junio. Las notas, cuentos, crónicas, columna de opinión, videos, pensamientos, pasajes de la vida, etc... son un fragmento de lo que significa mi vida. Sí, a través de los textos, te darás cuenta cómo pienso, que siento, cómo sufro, cómo actúo, y todos los sentimientos que uno pueda tener.

Se terminan las mini - vacaciones, fue relajante, reconfortante, para pensar, para agarrar cierta forma física, etc. El miércoles volveré a las aulas universitarias, pero esta vez será por la tarde. Sí, aunque no lo desee, estaré en ese horario. Seguro los tiempos ahora se me acortarán.

Las cosas han ido cambiando mucho; en todo sentido. Ahora llevaré cursos de carrera, el verano nuevamente comienza a sentirse, hay ciertas escaramuzas entre mis amigos, en lo laboral parece que puede surgir una nueva propuesta, y en lo sentimental.... sigo siendo un experto bobalicón.

Quisiera creer una vez más en lo mítico, lindo, romántico, especial, estúpido, estrafalario, bonito, que es el amor. Pero, las neuronas que habitan en mi cerebro están envenenadas, tal vez hasta algo cansadas. El único mensaje que transmiten es la de no dejar convencerme por ninguna, y que por lo contrario, yo sea esa sabandija. Es la realidad de ahora, lamentablemente.

No soy malo, tampoco un patán, derrepente algo machista, pero si algo estoy seguro.... es que puedo ser muy impulsivo, muy voluble, pero a la vez muy sensible U.U

Capaz necesito ayuda profesional, derrepente hablo con cierta herida, o a lo mejor ya me volví una persona que no tiene sensibilidad, o porque no decir.... que me alejé del ser que más me quiere en esta tierra, Dios.

Son muchas teorías, muchos acertijos, muchas dudas, muchas situaciones. En realidad creo estar ciego. Una venda que no me deja ver la verdad que necesito. Y simplemente me refugio en escribir. Como siempre lo hice, desde muy niño, como un diario, el diario.... de un ciego.

Hastaaaa otra oportunidad. Seguramente lo que viene estará un poco más picante. Nada más, chau.

25 oct 2011

DE PASO POR EL CIELO


Son días felices.

El otoño ha llegado por fin, el calor agobiante del verano se ha marchado, estos son los meses mejores en la isla.

Una lluvia que parecía rabiosa ha llenado tanto la piscina que se ha desbordado de agua y ha lavado las camionetas que nunca se lavan porque lavarlas en el grifo cuesta cuarenta dólares por camioneta y porque ya lavé todos los domingos las camionetas cuando era niño y mi padre me obligaba a ello: la limpieza y el orden son virtudes de los mediocres, escuché alguna vez en una película, por eso mi vida es un caos y no limpio nada, o casi nada.

Las ratas trepadoras que vivían en un escondrijo en las alturas de un árbol y que salían a pasear de noche en los alrededores de la piscina han mordido las trampas envenenadas y el jardinero dominicano, gran amigo de mi familia, las ha encontrado muertas, hoy domingo apareció una más y nadie la ha tocado y será mañana el jardinero quien cumpla la odiosa tarea de retirar el cadáver.

Las nanas, Dios las bendiga, nos permiten dormir hasta tarde, por lo general despierto entre una y dos de la tarde, pero hoy he despertado a las tres. Zoe despierta en su cuarto a las siete de la mañana y entonces las nanas la entretienen, le dan de comer, la bañan, juegan con ella, la sacan a pasear por estas calles tranquilas, le cuentan cuentos peruanos como los que mis nanas me contaban a mí y procuran que Zoe no suelte sus carcajadas fantásticas o sus gritos de aquí mando yo para que no nos despierte, qué nos haríamos sin las nanas, todo lo que gano trabajando es para ellas y todo lo que ellas trabajan es para que yo duerma como un bebé más bebé que mi bebé.

Las horas de sueño, que antes eran tensas y entrecortadas, y que tenía que estimular con numerosos sedantes que dañaban no poco mi hígado y mi memoria, se han vuelto limpias de químicos, ahora duermo ocho o diez horas de un tirón o con una sola interrupción gracias a unas pastillas naturistas que me recomendó uno de los muchos médicos que consulté para emanciparme de la nociva dependencia a las drogas para dormir. Lo bueno de dormir sin psicotrópicos es que recuerdo mis sueños y a veces tomo nota de ellos y azuzan mi imaginación de escritor; también es bueno despertar en ocasiones sintiendo el cosquilleo del deseo y poder contarle a mi mujer mis sueños, todos mis sueños, incluso los que más me desconciertan o me entristecen. Lo malo de recordar lo que he soñado es que ciertas noches despierto llorando, pensando en ellas, mis hijas mayores, en lo rara e inexplicable que es la vida sin ellas.

Zoe cumple siete meses esta semana. Los momentos que paso con mi hija menor son de una felicidad luminosa, impensada. Nos gusta pasear por el jardín, mover el agua de la piscina, salir a caminar por el barrio, mirar el mar o la fuente de agua de la isla, a ella le gusta que le hable, que le explique cada cosa, su mirada seria y adulta posada en aquello que despierta su asombro, su mano tan delicada acariciando el pelo posterior de mi cabeza, como si ella fuese mi madre y yo su hijo, como si ella supiera que, aun siendo mi hija de casi siete meses, mi vida depende de ella, de sus caricias, de sus miradas, de su sonrisa infrecuente. No estamos juntos todo el día porque ella tiene que hacer sus cosas y yo las mías y porque ambos creo que intuimos que es mejor estar un momento intenso y feliz y luego reunirnos más tarde, es mejor así. Es mi hija, sin duda es mi hija, basta con mirar sus manos o sus pies o el modo ceñudo y levemente depresivo en que pasea sus ojos por el mundo o el chiste que hace con las piernas, levantándolas y dejándolas caer, antes de quedarse dormida. Es mi hija y todas las batallas que he tenido que librar para afirmar su vida y para darle una apropiada bienvenida y para estar con ella ahora que más me necesita han valido la pena, aunque mi sangre haya quedado derramada en el camino, bien derramada estuvo.

Por mucho que intento controlarlo o neutralizarlo, se me sigue cayendo el pelo y por lo visto no hay nada que pueda hacer para impedirlo, desde luego la idea de quedarme calvo me aterra, pero si es un mandato genético o del destino, habrá que acatarlo con una mínima dignidad y, si acaso, con lo que uno pueda simular que sea parecido a la elegancia. Mi padre era calvo, mis abuelos eran calvos, mis tíos casi todos eran o son calvos, algunos de mis hermanos menores tienen menos pelo que yo y sin embargo sonríen encantadores, de modo que no hay por qué asustarse tanto, y sin embargo, a decir verdad, no me acostumbro a ver caer mis pelos muertos, estragados sobre la mesa en la que escribo o sobre el lavatorio en el que me peino después de ducharme. Seguiré tomando ciertas pastillas, aplicándome algunas lociones y elíxires de cítricos, lavándome el pelo con un champú francés demasiado caro que mi peluquera me ha jurado que usa su marido para no quedarse calvo, pero si he de quedarme calvo, calvo seré, y entonces supongo que será la hora de retirarme de la televisión y ser un escritor calvo y, por respeto a los demás, ermitaño, todo lo ermitaño que sea posible.

En dos semanas, el ocho de noviembre, mi mujer cumplirá años. No tengo un regalo para ella, no sé que regalarle, todo lo mío es suyo, toda esta alegría otoñal se la debo a ella, que me quiere tranquilamente, sin preguntas ni reproches, sin quejas ni melodramas, con una sonrisa pícara y esquinada al otro lado de la cama. Esta es una vida nueva que no pensé que en justicia me correspondía vivir y es ella, mi mujer, la madre de Zoe, quien la ha urdido minuciosamente para mí. La amo como jamás pensé que podía amar a una mujer. Yo pensé toda la vida que ahora recuerdo como si fuera de otro que no podía amar a una mujer porque yo era la mujer agazapada a la que debían amar. No deja de ser extraño y divertido que el azar haya emboscado mis certezas de esta manera inesperada. Pero, no siendo un hombre cabal, siendo a duras penas un hombre a medias, incompleto, roído por las dudas incesantes y el pasado que lo abruma, soy con ella exactamente el hombre que me da la gana de ser, puedo ser con ella todo lo que soy, el revoltijo de contradicciones y ambigüedades y sinsabores que anida en mi espíritu, un entrevero caótico sin el cual no sería el padre de Zoe, el esposo de mi mujer, el padre de mis hijas mayores, a las que recuerdo absolutamente todos los días, y el hijo de mi madre, la persona más bondadosa que he conocido, quien, a la distancia, tanto me quiere.

Son días felices. Mi mujer y mi hija menor y todas las nanas de blanco me han traído al cielo, esto tiene que ser el cielo y creo que todavía estoy vivo. Si no es mucho pedir, ruego a los dioses que dure un poco más.

ESCRIBE: Jaime Bayly

22 oct 2011

Melodías del Corazón


Es la primera vez que no sé como empezar una nota, parece que las ideas están en mi cabeza, pero todas revoloteadas, desordenadas, como si no hubiera un orden.

Tal vez ella sea la causante de todo. Yo no lo quise de esa manera, de esa forma, yo estaba muy enamorado de otra. Pero, cuando tenía todavía la herida en el corazón, la chica de ojos inolvidables apareció para curarme las heridas. ¡Oh sí!

Al principio todo era normal, pero ahora cada vez que la veo, causa cierto revuelo en mí. Cada vez que la llamo, suena una vos melodiosa, suave, madura, y quién escribe, a las justas puede esbozar algunas palabras.

Deseo que tan solo fuese una ilusión, pero los deseos se convierten en pasiones, y las pasiones en amor. Ella es, lo fue antes, y seguramente seguirá siendo la persona que me roba los suspiros engañados.

Pocas veces la he visto con maquillaje, siempre es bien natural. Su sonrisa, una de las cosas que más me gusta. Aparte que muestra felicidad, hace qué mi corazón rimbombante se llene de gozo. La verdad no se como explicarlo, se me hace tan difícil.

Yo no sé si soy para ella, varias noches me lo he preguntado. Solo sé que disfruto con el aroma de su cabello, con la magia de su sonrisa, la suavidad de sus manos, el carácter seguro y por supuesto.... con sus ojos inolvidables (Cristalizados).

Espero que esta historia que recién está empezando, terminé bien. Seguramente en el camino habrá inconvenientes, pero al final de ese túnel bastante grande, veo una luz.

Hastaaaaaaaa otraa oportunidad, me quito, chau.

11 oct 2011

PASIONES


La tarde pálida, el cielo gris, el viento alcanforado; señales de que todavía el invierno se resiste a ir

Él aún la esperaba por última vez. Estaba solo en casa. Eran 4:55pm. No se escuchaba ruido alguno, todo era muy silencioso. Tenía un polo blanco, un pantalón focalizado y el aroma del mejor perfume de stand.

Ella se hizo presente. Vestía muy bien: tenía una camisa de filos morados, un polo blanco por dentro y un pantalón a la cintura. Tenía el cabello suelto, brilloso, tan brilloso como los ojos marrones color café, las pestañas largas y una sonrisa de oreja a oreja. Esa tarde, aquella chica estaba muy simpática.

El joven se quedó anonadado. Apenas le dio un beso en la mejilla y su cuerpo empezó a temblar como un epiléptico. Estaba feliz, parecía un niño en un parque de diversiones.

La hizo pasar, le sirvió un vaso de agua y le preguntó si quería algo más. La bella dama le agradeció diciendo que por el momento eso era todo.

Ambos se sentaron juntos en el mueble, hablando de todo un poco: anécdotas, proyectos, vida personal, y también un tema que hasta hace unos días era algo complicado de mencionar....el amor.

Ella empezó recordando algo que hicieron juntos. El muchacho no dijo nada. Seguían hablando, pero ella insistía en los recuerdos vanos. En el crepúsculo del día, a las 6:18, ella le pidió un abrigo. Algo con que pueda disimular ese frío que recorría por todo su cuerpo.

Entonces, él le dijo si quería acompañarlo a su habitación, dónde tenía toda sus casacas, chompas, poleras, etc. Ella parece que no tuvo problemas, así que lo siguió hasta el 2do piso.

Mientras el joven iba buscando entre su ropa, la chica soltó una frase: Primavera que no llega, te quiero de vuelta. Él se paró, la miró a los ojos, y soltó una sonrisa suave, tranquila, tal vez algo coqueta. Por su lado, ella lo miró con ojos de ternura.

Se acercó y la besó. Ella no puso objeción, también lo besó. Las caricias recorrían por todo su cuerpo. La mujer tocaba la piel del hombre con cierta delicadeza. Sus manos grandes iban desabotonando la camisa que llevaba puesta aquella chica. El polo blanco de ambos quedó en el piso y los pantalones a un costado. La excitación se hizo parte del tiempo, que por cierto se iba dilatando de a poco. Sus cuerpos sudorosos se convertían en uno, la inocencia se terminaba y la seriedad empezaba a tomar forma. Su rostro sonrojaba placer, habían llegado al punto de encuentro, el clímax.

El cuerpo de la mujer temblaba, parece que era de nervios. El brazo de su acompañante bordeaba su cuello, dándole cierta seguridad. Ella preguntó si la quería, el dijo que no. Ella preguntó si quería verla una vez más, el negó con la cabeza. Sus ojos hermosos estaban a punto sollozar, pero las palabras del sujeto fueron más reconfortantes de lo que imaginaba la incrédula.

Después de mucho tiempo, nuevamente le volvió a susurrar al oído: "No te quiero, Te amo. No quisiera verte una vez más, porque deseo tenerte toda la vida. Si esto fuera un sueño, espero que nunca despierte".

Esa noche, dos cuerpos habían sido uno. Pero eso muy poco importó. Al día siguiente, la chica se fue y nunca más regresó. Nadie sabe a dónde, con quién, ni porqué. Parece que la noche que los acogió en su regazo, solo significó un día de PASIONES.

No puedo escribir más. Hasta la próxima, Chau.

10 oct 2011

El Pesimista


No todo lo que se escribe será siempre bueno. En esta ocasión, estoy con un humor de perros y creo que nada ni nadie podrá hacer algo. La rabia se apodera de mí, siento que algunos me dan la espalda, y lo peor es que son personas que más quiero. Tengo el nudo en la garganta de la impotencia que me aflige. Hay alguién que me tiene colera, y la verdad es que me da cierta nostalgia, porque yo la estimo y sim embargo no hice nada para merecer lo que me da a cambio.

Siento el rubor de la noche cuando estoy solo. Lo más apreciado que uno puede regalar, es el cariño.

Hoy saco los instintos más salvajes que pueda tener, tanto que desearía golpear a alguien. Veo su rostro reflejado en el agua y escucho su vos con el soplar del viento. ¡Vaya tontería!

Soy un completo huraño que no cree en los demás. Mucha gente me saluda con una sonrisa en los labios, tal vez comprada por la hipocresía maldita. No los culpo, a veces hago lo mismo.

Me han quitado el cariño, el amor. Ya no creo en las promesas, al menos por ahora. Me irrita y desespera la mentira, la mentira disfrazada de verdad.

¿La Universidad? Mis compañeros se quejan de los profesores, y sí que tienen razón. He sido víctima del abuso del poder, autoridad, y estupidez. Me bajaron dos puntos en un examen por el simple hecho de mandar 2 veces el trabajo.

Terminaré la nota diciendo que el rencor no engendra más que rencor...Hasta la próxima, chau

5 oct 2011

El Futuro, El Pasado y El Presente

Esta nota no es deportiva pero antes de empezar quisiera decir lo siguiente:

No quiero incentivar a la violencia pero cuando Perú juega de visita ¿Acaso lo aplauden? Creo que no. Por lo contrario, hay hostigamiento, hostilidad, insultos, pifias, de todo. Ahora, que jugamos en Lima con Paraguay, ¿Cómo debería ser el trato?. Eso es todo con respecto al tema.
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Bueno, primero quisiera agradecer a la gente que sigue el blogg. Ya pronto llegaremos a las 1000 visitas, eso me hace sentir bien. Con tal que el 1% realmente entré a ver que hay, es suficiente.

La semana empezó cargada, muchos trabajos, exámenes finales, cumpleaños de mi hermano (04 de Octubre, Luis M. Salvador Galindo) cumpleaños de mi mejor amigo, la selección a punto de debutar en las eliminatorias, las chicas, los amigos, las fiestas, el reencuentro, el regreso, el perdón,el pecado, el amor, la amistad, son algunas de las cosas que pasaron o pasan o pasarán en esta semana.

En este mes de Octubre, no pediré algún milagro, no vestiré de morado,no haré la caminata, no seré quién dicen ser que soy, no empalideceré por los temblores , no comeré turrón, ni nada que tenga que ver con este mes. PERO, esperaré algún mensaje, vestiré de forma soberbia, seré el mismo de siempre, mantendré la calma ante algún problema, y disfrutaré de lo delicioso que es la vida. (METÁFORAS)

Probablemente, ya se ha dado cuenta de las intenciones que tengo sobre ella. Me preocupa. Derrepente me deje de hablar, o simplemente no hará nada por compasión. Espero que haga lo primero, porque de hacer lo segundo me dará alas suficientes y luego no habrá nadie que me las corte. (LA MENTE)

Ella sigue hablándome. No tiene temores, la he analizado. Intenta hacerme creer cosas que tal ves ahora no tengan sentido. No me fastidia ni me incomoda. Ahora es diferente, cambió. Le tengo un gran afecto, en algún momento fue parte de mí. Dejé caer lágrimas en algún momento, no lo puedo negar. Las heridas curan, se vuelven costras o cicatrizan. Creo(y vuelvo al egocentrismo), que de alguna manera me volví más fuerte o tal vez un poco insensible. Fue rápido, fugaz, veloz, lo que pasó. Tanto en tan poco tiempo, poco pero mucho en valor. Dejaré la duda para más adelante. (LA CONCIENCIA)

Avanzan los días, termina una cosa, empieza la otra. La otra termina y la cosa empieza (que extraño y gracioso). Tengo un objetivo, una meta, un ideal, un proyecto, ya empezó y espero terminarlo. El camino es duro, rocoso, difícil, pero no me amilana. Por lo contrario, me motiva. Para eso, tengo una base de 3 pilares que hacen de mi vida más fácil (Papá, mamá, Dios ---> TRINIDAD PERFECTA) derrepente piensas que es tonto, pero yo le doy un valor agregado que difícilmente se pueda comprar en alguna tienda. (DESEOS)

Y por último, soltaré algunas palabras, frases u oraciones(como lo quieran llamar) que no me atrevo a decir de frente, cara a cara, ya sea por temor, respeto, sanción u otro motivo: TE PERDONO, TE QUIERO, TE EXTRAÑO, TE ENVIDIO, TE ESCUCHO, TE COMPADEZCO, TE SIENTO, TE COMPRENDO, TE FALLÉ, TE ENCONTRÉ, TE GOLPEARÉ (Si es necesario), TE ROGARÉ, TE EMBESTIRÉ, TE COGERÉ, TE ABRAZARÉ, TE PROTEGERÉ, Y POSIBLEMENTE.... ME OLVIDARÉ de todo lo que dije, por eso escribo.

Bueno, espero que te haya servido de algo, hasta la próxima, chauu.

2 oct 2011

El sueño del Miedo

Estábamos sentados en la mesa de Burguer King todos mis compañeros. Riendo, vacilando, fastidiando, jodiendo. Eran las 11:05 pm. No había luna ni estrellas, el cielo estaba oscuro, tan oscuro que las calles apenas eran alumbradas por los postes de luz.

Alrededor de aquel puesto de comida, estaba todo desorbitado. Pero, eso no era de interés por el momento, lo que más importaba era esa reunión de chicos en la que estaba sometido.

La campanilla de la puerta sonó. Entraba ella tan risueña. No venía sola, estaba con 3 a 4 chicas y un par de sujetos acachalandrados. Me vio y apenas me levantó la mano para saludarme. Mis amigos percataron mi incomodidad, pero no dijeron nada. Sudé por unos segundos pero luego me pasó. Estaba tranquilo y retorné al ambiente en el que había estado.

Otra vez, escuché ese sonido incómodo que salía de la puerta. Era un tipo de nariz prolongada, cabello trinchudo y de vestimenta andrajosa. Ni bien lo vi entrar, lo reconocí. Días antes, aquel hombre había salido en las noticias, acusado de violación, robo de mano armanda, etc. Sí, era una alimaña y de los peores.

Para evitar problemas, les dije a mis compañeros para retirarnos de aquel lugar lúgubre. Ellos accedieron inmediatamente. Estábamos parados en una avenida, donde había un puente que hacía la unión de dos calles, no había semáforos, y el sonido de la velocidad de los carros era desesperante.

Estaba embarcando a cada uno de mis amigos(as), pero la conciencia me recriminaba una y otra vez, porqué ¡Rayos! había dejado a ese sujeto, junto a la chica que minutos antes había entrado al local.

Entonces, no dudé en regresar. Dejé a mis acompañantes sin decirles nada. Fui corriendo a verla. Entré por un callejón oscuro, la chica risueña venía por ese camino, detrás de ella venía el zarrapastroso, con toda la intención de hacerle daño. Ella gritaba mi nombre pidiendo auxilio. Yo temblaba de los nervios, no por el sujeto sino a miedo a que le pase algo a la dama. Ella se aproximaba cada ves más (con lágrimas entre los ojos). Yo hice mucha fuerza en mi puño y, cuando vi que el alimaña estaba muy cerca de mí, le propicié un golpe en el rostro.

Él cayó al suelo, la chica desapareció entre la neblina y yo, tan asustado, solo vi mi mano. Estaba muy hinchada, la tenía acalambrada. Pero, lo que más me dolió, fue verla desaparecer de mi vista. En esos momentos... desperté.

Eran 4:45 am. Había tenido una pesadilla. Mi mano derecha se adormeció porque me quedé dormido con la mano detrás de la cabeza. Realmente había sudado, todavía tenía miedo. No quería ni siquiera levantarme. Solo atiné a rezar.

No por mí, sino por ella. Porque a pesar que ya no la puedo proteger, a veces presiento que anda por ahí, andando con los peligros que la acechan. Espero, deseo, anhelo, que nada malo le pase. Aquella madrugada, Morfeo me regaló el sueño del miedo