28 jun 2012

FABULAS DE NOCHE


Hoy no tengo una Coca Cola a mi costado ni un café que me acompañe. Estoy solo, con la laptop, con unos lentes, un polo blanco (para variar), un pantalón azulino y zapatillas blancas que ya parecen cremas.

Estoy algo cansado, pero felizmente relajado. Tan relajado que es sorprendente que estoy al borde del abismo en un curso de la universidad. No me creerás en cuál es, pero su nombre es Periodismo y su apellido Opinión. Es irónico, ya que mi meta final es ser un Periodista de Opinión. La crisis de este curso viene por el descuido y desánimo que le tengo a la materia. No quiero hacer dramas, no es grave, no estoy jalado en el examen, pero hay cosas que me preocupan.

En este feriado corto tenía planeado hacer muchas cosas. Primero pensé que iría a la playa. Sí, en invierno y en la playa, estoy loco. "Supuestamente" me iba ir a campar, con unos amigos y una linda amiga, pero el dueño de la house no pudo y se canceló. Segunda opción, me iba de viaje, cerca de Lima, tal vez Huacho o no muy lejos de aquel lugar. Era con otros amigos pero la misma chica linda. Esos amigos me cancelaron una vez más y la chica linda tampoco pudo ir. Escore: 2 a 0, una derrota como el que sufrió mi equipo ante los pavos.

Pero dicen que de lo planeado se pone aburrido y de lo imprevisto se vuelve mejor. Me parece que es Falso y es Verdadero. Dependiendo de lo que suceda, en fin. No sé como pero aparecí en Miraflores, plan de 7pm, con la fuerte llovizna limeña, con un viento helado que encogía mis pulmones, con una polera blanca y un collar que me regaló la mujer que más amo... mi madre.

Para variar, estaba sentado en un semicírculo donde la gente camina y ni siquiera te mira, donde los gatos se pasean y nadie les dice nada. Ojo, no estaba solo, estaba con esa chica linda. No lo planeé y creo que tampoco ella. Fue un cerrar y abrir de ojos y ya estábamos ahí, sentados, solos, con el farol que iluminaba las plazuelas de Kennedy, con el ambulante de esquina y  el serenazgo que resguarda el orden. 

Estaba ansioso. No se porqué, pero lo estaba. Ella hablaba de la más tranquila. Relajada, como si el tiempo ni la lluvia las perturbaran. Me contaba sus anécdotas, sus experiencias, sus ideales, sus razones,etc. De vez en cuando, yo intentaba hacer lo mismo.

La lluvia incrementó, el viento era más fuerte y los gatos se refugiaban bajo los arboles. Tenía el cabello mojado, y por el perfil de mi rostro chorreaba esas pequeñas gotas de agua. Ella se cubría con una casaca negra, según esta, era suficiente para el terrible otoño de Junio. Entonces, no aguanté más y mi corazón enloquecido saltó hacia la luz. Otra vez, una vez más, con argumentos o no, solté lo que llevaba dentro, pero no fue todo... la increpé a ver que me decía ella. Bueno o malo, no me dio una respuesta clara, fue lo mismo, pero con ciertos puntos que interpreté a mi manera. Estaba hecho, así terminaba la noche oscura, fría, de lluvia, de gatos, de hermoso panorama y espantosas revelaciones.

Regresaba en el bus, con vista a la ventana, dubitativo, algo acongojado tal vez. Sin saber que hacer ni que decir. Con esperanzas que podrían verse en el futuro pero con una sola idea. Dudo de todo, hasta de mi existencia, pero no de Dios. Seguro, de muchas cosas, pero no de mi carácter explosivo. Tengo una decisión en mente, pero aún no es segura ni firme.

Voy a tratar de hacer lo que me pidió, pero no es bueno para mí ni para ella, creo. Esa es mi vida, misteriosa, enigmática, curiosa, jodida, excitante, pero sobre todo y ante toodoo.... Fascinante. Con tristezas y alegrías, con miedos y valentías, con lluvias y vientos, y experiencias que difícilmente dejé de recordar. 

TERMINÉ, CHAU, FIN, HABLAMOS, NOS VEMOS, ................. EN JULIO TE CUENTO OTRA ;)

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