23 ago 2011

Encerrado en la misma Historia


Siento que cada día me pasa algo nuevo y a veces no me doy cuenta. He visto pasar a mis amigos, amigas, enamoradas, compañeros, profesores, etc. y siento que todavía me falta algo muy importante que decirles.

Me he levantado en las mañanas y al mirarme al espejo veo un hombre que tiene barba y unas ojeras del tamaño de un eclipse. He visto gente sufrir y muchas veces no he hecho nada y hay gente que me ha visto sufrir y muchas veces han hecho algo por mí.

Sin darme cuenta he sido protagonista de las historias que hago, y muchas veces sabía que el final iba hacer trágico o agradable. De las historias tristes he salido airoso, ya que muchas veces he leído a muchos héroes fracasar al final de una historia. Pero también me enferma que ese héroe puede regresar y puede triunfar en la siguiente historia.

Siento mucha cólera cuando algo no me sale, pero más cólera me da cuando me siento vencido por mi estúpido orgullo enajenado. Paseo por las calles y veo gente mendigar y casi nunca les doy un sol, no es porque no tenga, si no que molesta y jode que siempre mendiguen y nunca hagan nada al respecto.

Me he enamorado y he fracasado. He sufrido como un bebe llorón cuando pierde la teta de la mamá. Sin embargo, nunca he repudiado pero sí me he olvidado de lo que me hizo daño. Parece ser bueno pero en realidad no lo es. Al olvidarme del fracaso, del daño, del sufrimiento, de la pena, siento que volveré a fracasar porque no subsané aquel error que cometí una vez.

He causado dolor sin ser testigo. Tan torpe he sido que le hecho daño a mucha gente sin darme cuenta. Pero si hay algo que ha de valer, es que soy tan astuto y vivaz que al causarles dolor, esas personas se alejan de mí y no vuelven más a mi vida o no cometen los mismos errores que hicieron alguna vez conmigo.

Soy tan exigente que siempre pido la perfección cuando mi vida es una ruleta de imperfecciones. Tan salado como el pisar un mojón de mierda, como muchas veces me ha pasado. Por eso no creo en la suerte pero sí en el destino. Un destino que a veces me ha jugado a favor y que por otro lado me ha golpeado con la espada del sin sabor.

A veces me he sentido muy solo, encerrado en una burbuja dónde nada ni nadie me comprende. Pero también me he sentido muy querido, muy acompañado, cuando alguien me mira y me dice que soy parte de él o ella, por más mentira que fuera.

No sé para quién escribo, ni para qué escribo, solo sé que estas líneas en este blog me permiten sacar a la luz muchas verdades, incluso acompañadas de fantasías. No sé si cada párrafo de lo que haya escrito ha tenido relación con el siguiente o el anterior.

Y seguirán pasando cosas que se repetirán una y otra vez, y nuevamente seguiré siendo testigo o protagonista del fracaso o del éxito. Espero que mi vida no se vuelva una rutina, espero encontrar una mujer que me quiera, espero no ser tan mezquino con los mendigos, espero nunca estar solo, espero que nadie me odie, espero algún día morir y ser recordado, porque de no serlo… habré fracasado. Chau.

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