Debí escribir hace tiempo de ella. Hace mucho que no me visitaba. Después de tiempo la he vuelto a sentir y de una manera fenomenal.
Regresaba de la universidad y había tenido un día muy atareado. Almorcé a las 3:00pm y luego me disponía ah arreglar mi cuarto que estaba demasiado sucio y desordenado. Terminé de limpiar mi habitación y me eche en mi cama un momento para descansar.
Estaba tranquilo descansando, cuando sonó mi Blackberry. Contesté y ella respondió con una vos melodioso a mi saludo. Escuche su suspirar tras el teléfono. Parecía que estaba emocionada. Al fin, me dijo que me esperaba en el parque.
Me puse nervioso, había palidecido. Me dijo que no demorara mucho, que si 10 minutos no llegaba se iría. Así que me apresuré en bañarme, jale un buzo color negro, un polo blanco de marca Nike, y mis zapatillas Fila. Me eché el mejor perfume de mi estante, ARON. Salí a la calle sin pedir permiso.
Eran 5:30 pm. El cielo estaba gris, el viento frio soplaba mi cabello de peinado ‘Gallito’, y la lluvia caía sobre el asfalto. Llegué agitado, y ella todavía me esperaba. Me senté a su costado y le dije que me disculpara por la tardanza. Ella no dijo nada, solo me miró y con su dedo índice tocó sus labios, como si me dijera que guardara silencio.
Me preguntó cómo estaba. Yo le respondí que algo impaciente pero tranquilo. De inmediato le pregunté por qué se fue sin decirme nada, que siempre aparece así de la nada. Ella evitó mi pregunta y me dijo que tocara sus manos. Yo sin protestar, lo hice. Sus manos estaban heladas, tanto que congeló mis dedos amorfos. Intenté decirle algo, pero mi lengua se trabó y mi tartamudez floreció. Ella soltó una sonrisita piadosa, esa sonrisa que merecen los idiotas. Se acercó a mi oído y me susurró que me amaba, que me quería para ella y para nadie más. Yo quedé despavorido. El aire de mi pecho salía con dificultad y mi corazón bombeaba más rápido que de costumbre. Nuevamente intenté hablarle pero fue en vano. Ella se aproximaba ah besarme, las manos me sudaban, los ojos me temblaban, mis piernas se movían de un lado a otro y, mi agitación parecía la de un asmático, estaba a punto de tocar mis labios carnosos…. Cuando escuché el grito de una mujer.
Era mi madre que me pasaba la vos. Sí, me había quedado dormido. Nunca tuve dicho encuentro con aquella chica. Es más ni siquiera la conozco. Siempre la he soñado una y otra vez pero nunca le veo el rostro. Parece ser la chica perfecta. Pero siempre que sueño con ella, siempre el ambiente es gélido, bastante frío diría yo. Tal vez, el que me guste el invierno, tenga una relación con esa chica completamente desconocida. También puede ser que en esos sueños… este buscando a la chica perfecta que capas nunca exista, o derrepente puede ser que me esté volviendo loco.
En fin, al despertar me di cuenta que ya había terminado de limpiar mi habitación y me había quedado seco dormido, ya que un día antes solo dormí 4 horas por desvelarme viendo futbol .
Todavía algo sonámbulo del sueño, fui al baño a ducharme. Me desvestí, abrí la regadera, y el agua helada cayó sobre todo mi cuerpo, desatando una catarsis en todo mi ser. Parece que ‘La Mujer de Hielo’ me había mandado tal aviso para volver nuevamente a mi realidad. Pues no me había dado cuenta que estaba en el segundo piso, lugar dónde no hay terma. Todo parece ser una mera coincidencia, pero esos sueños álgidos son muy palpitantes, muy electrizantes, bastante afrodisiaco. Espero verla pronto a mi Mujer de Hielo, aunque sea… en sueños.
PD: A todo esto…no tengo un Blackberry, sino un LG800 que a la justas prende de vez en cuando.
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